Palabras breves sobre el consuelo…(para tí)
En Japón, hay un pájaro, jototoguisu (que se lee en caracteres chinos shikki), cuya garganta se desgarra cada vez que canta. Se le va la vida en el canto.
Shikki, poeta japonés que murió en 1902 y que se bautizó a sí mismo con el nombre del pájaro que sangra al cantar, escribió -al borde de su propia muerte- este haikú, poema breve de tres versos
Para oídos mancillados
Con prédicas y sermones
El jototoguisu
Cansado de quienes venían a predicarle o sermonearle en su lecho de agónico, el poeta prefiere escuchar el canto del pájaro, que le dice más que todas las ideas hechas, que todos los consejos, que todos los consuelos discursivos que salen de la boca de los hombres, palabrerías que “mancillan” el oído del que sufre.
Hace un año murió una parte de tí. Y todas las palabras, especialmente las que yo mismo he dicho, me parecen gastadas, sobran. Mancillan la sagrada zona muda del dolor. Son sólo las expresiones de diversos “yo”(del que dice) para ocultar la verdad. ¿Y cuál es la verdad? La verdad no se dice en discursos, no está la oferta de ideas hechas para calmar el dolor de la pérdida y que nuestra cultura y nosotros mismos hemos ido elaborando como estrategia de sobrevivencia legítima, por cierto- ante un dolor ( el provocado por la muerte de un ser querido) que todos sabemos imposible.