WWW.ATENCION.ORG


Publicado in TDAH en adultos por admin   Julio 22nd, 2008

Muchos adultos desconocen que tienen el Trastorno de hiperactividad y falta de atención (TDAH). Es probable que enfrenten muchos problemas en sus vidas personales y profesionales. Mantenerse concentrados, productivos y organizados es



Un desafío. El diagnóstico puede llevarles tranquilidad a los adultos con TDAH. Pueden comenzar el tratamiento que necesitan para sentirse mejor.

En los adultos, el TDAH a veces se denomina simplemente Trastorno por falta de atención (Attention Deficit Disorder, ADD). Es porque la hiperactividad es menos común. De hecho, hasta un 90% de los adultos con TDAH tienen problemas de atención.

El diagnóstico de TDAH en adultos incluye varios pasos. Si es probable que tenga el TDAH, su médico le realizará un examen físico completo. El médico le hará preguntas sobre su trabajo, su hogar y su niñez. Es probable que el médico quiera conversar con sus padres, cónyuge o hijos. El médico puede usar una prueba o escala de calificación. Esto ayuda a confirmar que los síntomas sean los del TDAH y no los de otra afección.

Para los adultos, el diagnóstico del TDAH incluye:

  • Es necesario que los síntomas actuales hayan sido advertidos por primera vez en la niñez.
  • Presencia de problemas en 2 o más ámbitos, como su hogar y el trabajo.
  • Se realiza un examen médico, una historia del paciente y una serie de pruebas, entre otras análisis del comportamiento en la niñez, pruebas psicológicas y educativas
  • El proveedor de atención médica —preferentemente un especialista en adultos con TDAH— por lo general programa entrevistas con el paciente, familiares cercanos y amigos

Publicado in TDAH en adultos por admin   Julio 21st, 2008

De vivir mejor

Permanentes, Psiquiatría - TDAH Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad

Última actualización de la noticia:

19/06/2008

El TDAH (Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad) es un trastorno cuyas causas siguen investigándose y que produce una alteración en el sistema nervioso central, provocando dificultades en la concentración, falta de atención, sobreexcitación, impulsividad y cierto descontrol.

Clasificada como enfermedad de origen mental, la diversidad de opiniones y la falta de unanimidad entre los profesionales médicos, ha provocado que sea origen de continuos debates, y que no haya a fecha de hoy una definición clara de la misma.

En general se acepta la teoría de que es un trastorno de origen neurobiológico y muy probablemente vinculado a factores genéticos.

Aunque sus efectos se llevan estudiando desde hace más de 100 años, las variantes entre los afectados, la dificultad de diagnosis, y su proximidad a otras enfermedades mentales que tienen numerosos síntomas en común, han provocado que su definición y clasificación sean transitorias, hasta que nuevas investigaciones no revelen nuevos datos. Así encontramos que los dictámenes de la OMS pueden diferir de los de la Asociación Americana u otras de índole local.

Manifestaciones y síntomas de padecer TDAH

Aunque no hay una sintomatología específica, se suponen manifestaciones de sufrir TDAH, cuando un niño/a muestra varios de los siguientes síntomas de forma conjunta:

-Incapacidad para centrarse en las tareas que realiza
-Dificultad para seguir las instrucciones
-Desorganización en cualquier ámbito
-No escuchar a quien le habla
-Falta de eficacia en sus planteamientos
-Pérdida de objetos, accesorios, …dejadez de sus posesiones
-Olvidadizos/despistados
-Absortos en sus pensamientos, abstrayéndose del entorno

Cualquiera de estos síntomas estaría asociado a un problema de atención, y si además, se da alguno de los de la siguiente lista, podríamos hablar también de hiperactividad La unión de síntomas de las dos listas manifiesta claramente la posibilidad de encontrarnos ante un caso de TDAH

-No parar quieto (manos, pies, cuerpo en continuo movimiento)
-Culo inquieto (dificultad para mantenerse sentado durante un tiempo)
-Locuaz en exceso
-Correr exageradamente o trepar y saltar sin estar previsto
-jugar con brusquedad, alzando la voz y sin criterio
-Contestar sin escuchar lo que se le pregunta
-No respetar las normas, los turnos, ni el orden establecido
-Interrumpir las intervenciones de otros
-Necesidad de cambiar de actividad constantemente

Evidentemente hay miles de detalles que podrían complementarse con los síntomas expuestos, algunos que realmente ayudarían a prescribir la enfermedad, y otros muchos que por desgracia ayudan a que se prescriba falsamente esta enfermedad. Entre los síntomas que no deben confundirse con TDAH, hay unos que deberían tenerse muy presentes, si bien alguno puede estar combinado con los anteriores y entonces debería ser el médico quien diagnosticara realmente que padece ese niño.

No son TDAH, los siguientes:

-Niños inquietos pero con atención normal, menores de cinco años
-Retraso mental
-Trastornos en el aprendizaje (dislexia,….)
-Fragilidad del cromosoma X
-Intoxicación por exposición o ingesta de plomo
-Trastornos psicológicos o psiquiátricos
-Efectos secundarios o adversos de medicación (neurolépticos ,broncodilatadores…)
-Fetopatía por ingesta de alcohol durante el embarazo de la madre

¿A quién afecta el TDAH?y…¿Por qué?

En principio es una enfermedad que afecta a niños en edad escolar, a partir de los seis años de edad, pese a que numerosos estudios indican que se está diagnosticando en menores de cuatro años. Afecta a un 3-6% de los niños, teniendo una incidencia mucho mayor en los varones que en las niñas (4 a 1).

Numerosas investigaciones avalan la tesis del factor genético como vinculante, si bien no se descartan factores climatológicos, medioambientales, clínicos y otros. Se da en cualquier región del planeta, indistintamente de la raza o religión, si bien su incidencia es mayor en los países industrializados. Este hecho puede que haga replantearse el estrés como un factor a sumar, si bien el hecho de tener más y mejor acceso a la medicina hace que no se conozca su incidencia real en el tercer mundo.

Con tratamiento y supervisión, los afectados podrán llevar una vida normal, y en algunos casos, pocos (20%) superarán la enfermedad y llevarán una vida adulta satisfactoria y sin cambios de conducta. Del 80% restante, decir que un 60% podrá mitigar los efectos del TDAH, permitiéndole una vida más o menos acorde con la sociedad actual y por último, un 20% serán enfermos que seguirán presentando los síntomas de la enfermedad de forma severa

Recordar que el niño vago, malcriado, mimado, caprichoso, egocéntrico, no es necesariamente un niño que vaya a desarrollar la enfermedad, y por tanto se debe diferenciar bien esa conducta de esta enfermedad, ya que pudiendo ser reveladora de la misma, es necesario que esa conducta fuera habitual tanto en el hogar como fuera, o sea en el colegio, casa de familiares, etc…y estuviera apoyada por otros de los síntomas descritos.

Antes de hablar de su diagnóstico y tratamiento, cabe recordar que hay factores asociados, trastornos vinculantes y otros efectos propios de la conducta de los afectados por TDAH

Factores y trastornos asociados al TDAH

Cualquier conducta anómala en el desarrollo normal de un niño o niña en edad preescolar o escolar , siempre y cuando se manifieste esa conducta en cualquier ámbito donde se encuentre, puede llegar a tener relación con la enfermedad del TDAH, al que muchos asocian el fracaso escolar y la falta de sociabilidad

Teniendo una base biológica, la enfermedad también tiene ramificaciones debidas a factores genéticos, psicopedagógicos, psicosociales, etc…aunque por el momento se descarta la hipótesis de que los padres en sí, sean el origen del problema. Pese a ello, en familias desestructuradas, con problemas de alcoholemia, falta de estudios, drogas, delincuencia, violencia doméstica, y trastornos mentales, puede agravarse el porcentaje de niños que sufren dicha enfermedad.

Los factores genéticos pueden según diversos estudios afectar al 57% de los hijos cuyos padres ya sufren el TDAH . Ello queda reafirmado cuando en las mismas familias, aparte de hijos naturales, convive algún niño adoptado, y este no desarrolla la enfermedad.

Otro factor que recientemente se vincula a la enfermedad son los estudios de neuroimagen, ya que se ha detectado una disminución en el tamaño del cerebro sin que se descubrieran malformaciones. Igualmente tanto el flujo sanguíneo como el oxígeno que van al cerebro presentan desviaciones respecto a otras personas sin esta enfermedad, por lo que podría afectar a neurotransmisores como la dopamina y la noredralina.

TRASTORNOS ASOCIADOS

Más del 60% de los niños remitidos a consulta por diagnóstico de TDAH, presenta algún tipo de trastorno asociado, ya sean de conducta, de ansiedad o afectivos.
Se ha observado un creciente trastorno en el aprendizaje, con retrasos en el habla y en el desarrollo del lenguaje.
A nivel informativo, ciertos médicos clasifican los trastornos asociados en los siguientes.

DESAFIANTE – Mediante un patrón de conductas negativas durante más de 6 meses, se muestra desafiante con los adultos, fomenta las discusiones, coge rabietas, desobedece , se inhibe de culpas y no pide perdón.

DE CONDUCTA – Consiste en el incumplimiento sistemático de cualquier orden, violando las normas ya sociales o legales a las que está obligado, y llegando incluso a vulnerar los derechos de los demás. Puede ir acompañada de agresividad, violencia física y psíquica, crueldad en sus acciones y siempre bajo el paraguas de las mentiras.

DE DROGAS – Se estima que los afectados por TDAH tienen un gran potencial para verse involucrados en el consumo de sustancias prohibidas, ya que un 15% de estos, acaban teniendo problemas con el abuso de drogas.

DE ANSIEDAD - La ansiedad y el TDAH son trastornos paralelos, más frecuentes a menor edad, y se dan en el mismo paciente conjuntamente en el 25% de los casos. Los afectados por TDAH multiplican por tres el riesgo de padecer ansiedad.

AFECTIVOS – Son aquellos que derivan a una depresión o bien que proviene de una depresión, y que al conjugarse con un diagnóstico de TDAH, puede derivar en un trastorno de manía, y por tanto vinculante con la personalidad bipolar. Aunque el TDAH no aumenta el riesgo de padecer un trastorno bipolar, diríamos que en la infancia, si puede darse un caso al revés, o sea, que un niño bipolar incremente la posibilidad de padecer TDAH

DE SUEÑO – Como indica el nombre, afecta a la capacidad de conciliar el sueño, a mantener las fases del sueño y a la duración del mismo. Pueden ir acompañados de efectos vinculados a un mal sueño (pesadillas, temblores, sonambulismo, …)

DE TICS – No demostrado, si es cierto que en ciertos enfermos se presentan tics nerviosos , repetitivos, pero que se atenúan con la edad hasta su casi total anulación.

MOTORES – Afectan a la capacidad motora, con falta de equilibrio, mayor posibilidad de caídas, torpeza y negación para cierta práctica física.

INTELECTUALES- Poco se sabe de este tema, si bien nuevos estudios revelan que los afectados por TDAH puntúan entre 7 y 10 veces menos en los test de inteligencia que las personas sin esta enfermedad.

ACCIDENTES – La impulsividad, dinamismo, e inquietud de los afectados, junto a su falta de destreza para ciertas actividades físicas , hacen que este grupo tenga cuatro veces más posibilidades de sufrir accidentes y lesiones.

Diagnóstico y tratamiento del TDAH

No es fácil el diagnóstico de esta enfermedad, pese a que no plantea un problema moral delante del paciente. Nos explicamos: Debido a que las causas y origen de esta enfermedad requiere de una relación con el enfermo de su entorno tanto familiar como escolar, nos encontramos con que si bien el niño o niña que puede padecer esta enfermedad, no revele todos los síntomas para establecer un diagnóstico. Por otro lado esta la actitud paterna, ya que difícilmente los padres asumen que su hijo/a presenta signos como para llevarlo a consulta (es fácil escuchar de los progenitores frases como que otros niños también muerden, el niño se tiene que defender y por eso pega, es que está muy despierto porque es nocturno, que si el abuelo me ha dicho que yo también era un bicho y ahora ya ves, es patoso y ya está, etc…)

Por tanto, más que la actitud de los padres, es muchas veces la escuela quien hace un primer diagnóstico, no en vano, en la sociedad actual pasan mucho más tiempo en los centros educativos que en sus casas, y por tanto, los síntomas pueden ser más reveladores y prolongados.

Cuando la escuela detecta estas actitudes en los niños, lo normal es que se lo comuniquen a la familia, y así conjuntamente, ponen mayor vigilancia sobre el afectado para ver si es algo transitorio antes de remitirlo a un especialista.

Posteriormente, cuando ya la familia, la escuela y otros entornos próximos evalúan el día a día del posible afectado, viene a confirmarse los temores de que se esté ante un caso de hiperactividad o de falta de atención, y por tanto se remite al niño a consulta para ser visitado por personal médico especializado.

La detección precoz será fundamental para evitar trastornos asociados, y mejorará su diagnosis, intervención y tratamiento, y por tanto marcará la evolución futura del enfermo.

Aquí normalmente puede participar el pediatra, ya que conoce el historial médico del paciente, y por tanto puede ayudar en la elaboración de un informe vinculante para ser revisado por un psiquiatra y un equipo de psicólogos.

Recordar que aunque no hay pruebas específicas para su diagnosis, se recurre a los test neurosicológicos para determinar que carencias puede tener el paciente. El diagnóstico se basa en una evolución a nivel médico, psicológico y pedagógico.

La evaluación, seguimiento y prescripción de la enfermedad corresponderá al psiquiatra, y deberá ser reforzada por una mayor implicación tanto escolar como familiar.

TRATAMIENTO

Mucho cariño, especial atención, mano derecha, respeto y otra vez mucho cariño. No son bromas, sino que son quizás los medicamentos más eficaces ante esta enfermedad, y que pueden hacer que se mejoren o anulen los síntomas del TDAH, y reducir o eliminar los trastornos asociados.

Un buen conocimiento de la enfermedad que padece por parte de padres y entorno hará que mejore la comunicación entre ellos, y por tanto se evitarán situaciones en que haya manifestaciones agudas de la enfermedad.Por otro lado, el niño debe pasar a recibir tratamiento farmacológico en función del desarrollo de la enfermedad y los trastornos asociados que conlleve, por lo que en general y a criterio del médico, se le administrarán ciertos psicoestimulantes, y sus dosis se adecuarán a la gravedad de los casos o fases de la enfermedad.

Igualmente es conveniente reforzar la pedagogía con profesionales que ayuden al niño a un desarrollo acorde a su edad, y en el que se refuercen las actitudes positivas y las ventajas que de ello se derivanLas virtudes de la práctica del deporte en la salud no son nuevas, y por tanto, la mejora física, con sus efectos inmediatos en el humor, en la reducción de estrés y en la liberación de endorfinas, son también una buena terapia para apoyar al resto de tratamientos que se reciben.

MEMORIA

Publicado in TDAH en adultos por admin   Julio 21st, 2008
Hasta ahora se desconoce si está asociada a algún gen:
“Hombre Google” ayuda a revelar los misterios de la memoria
Aunque desprestigiadas por ciertas corrientes educativas, la memoria y la memorización resultan imprescindibles para la vida humana. Tanto en lo cotidiano y lo profesional como en el desarrollo de las más altas expresiones del arte. La pérdida paulatina de la capacidad de las personas de retener información es inevitable, pero existen formas para retardar este fenómeno.
Luis Goycoolea U.

El italiano Gianni Golfera (30 años) tiene una memoria extraordinaria. Es capaz de recordar y recitar más de cien nombres que le han enumerado una sola vez. Recuerda su primer vuelo a los seis años (ver entrevista); incluso puede transcribir la conversación completa entre el piloto (su padre) y la torre de control. A los doce, tradujo del latín los tratados de Giordano Bruno (1548-1600) sobre la memoria, para elaborar su propia tesis al respecto.

Hoy el “hombre google”, uno de los tantos apodos que tiene Gianni Golfera, es estudiado por científicos de todo el mundo para descubrir cuál es la molécula o el gen que tiene que ver con la memoria y que permite al hombre registrar información y retenerla. Algunos investigadores afirman que en su ADN podría esconderse el secreto de la molécula de la memoria, ya que su abuelo y su padre poseen también cualidades sorprendentes. El primero se conoce de memoria los poemas de Ludovico Ariosto (1474-1533) y de Francesco Petrarca (1304-1374), mientras que su padre, el piloto, vuela sin un mapa de rutas ya que los tiene en su cabeza.

Aunque no se sabe con certeza qué es lo que esperan descubrir, cualquier avance en esta área tendría múltiples ramificaciones, ya sea para tratar enfermedades como el Alzheimer o para curar la pérdida de memoria por distintas patologías. Pero sin duda lo que más interesa saber es cómo frenar la pérdida natural de memoria, aquella que aqueja a todos en algún momento de la vida y que algunos culpan a la sociedad de la información, a internet, a la tecnología (calculadoras, celulares, agendas electrónicas) y a la constante exposición invasiva de información.

Google y la tontera

La revista “The Atlantic Monthley” generó un airado debate en Estados Unidos luego que en su último número titulara su portada con el artículo “¿Está Google haciéndonos tontos?”.

El tema tiene antecedentes históricos. En la obra “Phaedrus” de Platón, Sócrates lamentaba el desarrollo de la escritura ya que temía que las personas dependieran de la palabra escrita en sustituto del conocimiento que llevaban en sus cabezas y “dejarían de ejercer su memoria y olvidarían”.

Según Sue Halpern, autora del libro “Can’t remember what I forgot: The good news from the front lines of memory research” (No recuerdo lo que olvidé: las buenas noticias desde la frontera de investigación de la memoria, Harmony 2008), es difícil comprobar si estamos perdiendo más memoria hoy que antes por culpa de internet y el exceso de información “ya que no se puede medir científicamente”.

“Lo que sí sospecho que estamos tan distraídos por la cantidad de información que recibimos que no tenemos el momento de procesarla. Creo que la mejor analogía que demuestra esto es imaginarse en una fiesta, con muchas personas, y éstas hablando con una persona en específico, pero también estás mirando sobre el hombro de la persona para ver quién está entrando a la fiesta, por lo que no estás poniendo atención en la conversación. Eso es lo que estamos viviendo hoy en la sociedad; todos quieren ver qué otra cosa interesante va a pasar”, agrega.

Lo que la ciencia sí ha podido acreditar es que el hombre pierde su capacidad de retener información por dos razones: la vejez y la falta de uso de la memoria.

“Es un proceso inevitable y es normal que la memoria vaya declinando al envejecer, porque no se producen nuevas neuronas o, en el mejor de los casos, disminuye su producción”, dice Susan Halpern.

El segundo factor tiene que ver con que la memoria es flexible. Si se deja de usar, se va perdiendo, y si se ejercita, es reforzada. Según el neuropsiquiatra Archibaldo Donoso el cerebro es muy plástico y si uno no lo está usando, se va perdiendo la sinapsis para transmitir impulsos entre las neuronas. “Esto explica por qué cuando uno estudia una cosa, que luego la deja de lado, se va borrando de nuestra memoria”, agrega.

Claves: ejercicio y amor

Pero hay esperanzas para revertir ambos factores o, al menos, disminuir su avance inexorable.

“Se han realizado investigaciones increíbles que demuestran que es posible producir nuevas neuronas que luego conectan y producen nuevas sinapsis. Y la forma como sucede eso es a través del ejercicio”, dice la investigadora Sue Halpern.

Las personas sedentarias que luego comienzan a hacer ejercicio no sólo generan nuevas neuronas, sino que comienzan a mejorar sustancialmente sus capacidades de retención de datos. “La mejor droga hoy en el mercado es un par de zapatillas. El ejercicio promueve el surgimiento de nuevas neuronas en todas las partes del hipocampo (estructura vital del cerebro para la formación de nueva memoria)”, agrega Halpern.

Otro estímulo necesario para provocar el uso de la “memoria flexible” es por medio de la motivación y la atención del sujeto. “Cuando algo nos motiva o interesa se facilita el proceso de memorizar. Por eso hay personas que pueden retener grandes volúmenes de información, porque les motiva y lo ejercitan”, dice el doctor Donoso.

Un caso palpable de cómo la motivación y la atención refuerzan la memoria se ve en el teatro. Magdalena Amenábar, soprano y profesora de voz , es categórica: “La memoria es vital en el teatro y los alumnos memorizan con facilidad cuando entienden y aman. Cuando lo que están diciendo les importa y lo sienten, entonces memorizan”.

Tal vez ésa es la vía para retomar la ejercitación de la memoria, que se pierde en colegios donde hasta memorizar un poema parece algo sin sentido.

Gianni Golfera: “¿Por qué todos recordamos el primer beso, el nacimiento de un hijo o dónde estábamos el 11 de septiembre de 2001?”.

Lo que más interesa saber es cómo frenar la pérdida natural de memoria, aquella que aqueja a todos en algún momento de la vida.

Gianni Golfera:

El secreto es el “factor emocional”

Gianni Golfera era un niño normal, curioso y de desempeño regular en el colegio. Una imagen muy lejana al apodo con que la ciencia lo bautizó: “el hombre con más memoria en el mundo”.

¿El origen de esta transformación? Cuando cumplió doce años, un amigo de la familia le regaló el libro “De Umbris Idearum”, del filósofo italiano Giordano Bruno (1548-1600). Hoy, Golfera tiene dos libros a su haber (”Más memoria” y “La memoria emotiva”) y un instituto en Milán donde enseña el “método Golfera”. Su objetivo es entregar estrategias para mejorar la memoria. En conversación con “El Mercurio”, Golfera entregó algunos de sus secretos.

-¿Cuál es su recuerdo más temprano?

-Cuando tenía 8 meses: mis padres me llevaron en avión. Mi abuelo era un piloto en la Segunda Guerra Mundial, y mi padre también (murió el año pasado mientras intentaba apagar un incendio trabajando por la Protección Civil Italiana).

-La ciencia lo está investigando para saber cómo logra esa capacidad de memoria…

-Hasta ahora, lo único que ha concluido la ciencia es que no hay ningún don especial, ningún ADN con un gen particular, es simplemente el método que uso y enseño. Ese es el secreto para memorizar.

-¿Y cuál es ese secreto?

-El secreto más importante es el factor emocional. ¿Por qué todos recordamos el primer beso, el nacimiento de un hijo o dónde estábamos el 11 de septiembre de 2001? En eso está el secreto, lo que se hace es relacionar las cosas que queremos recordar a emociones.

-En la era Google, ¿qué valor tiene la memoria?

-En la era de la información fácil, lo más importante es seleccionar lo que se necesita, y descartar lo que no tiene utilidad: para eso, la memoria es fundamental, y una buena capacidad de memorizar nos trae ventajas enormes. La memoria es un recurso que no se puede delegar.

-¿Qué técnicas o ejercicios son esenciales para que las personas puedan mejorar su memoria diaria?

-Se puede hacer una lista de 10 consejos: relacionar lo que queremos memorizar a cosas conocidas; pensar a través de imágenes mentales; relacionar las imágenes una con otra; pensar las imágenes animadas; hacerlas exageradas e inusitadas; servirse de las emociones; tener el deseo de recordar; planear el estudio; dormir bien y regular; estudiar por la mañana, cuando la mente es lúcida, y no por la tarde.

-¿Qué grandes memorias admira?

-Ciro, rey de Persia, conocía todas las leyes; Mitridate Eupatore, sabía 22 idiomas; Simonide de Ceo, inventor de la mnemotécnica; Metrodoro, que recordaba todo lo que había escuchado una sola vez; luego, Cicerone, Giordano Bruno, Pico della Mirandola, Pietro de Ravenna (Pietro Tomai).Y Napoleón: tenía una memoria prodigiosa que le permitió ganar numerosas batallas. En la era moderna, el que más admiro es Solomon Shereshevskii (1886-1958), estudiado por el psicólogo Aleksandr R. Luria (”The Mind of a Mnemonist”, 1968).

-¿Qué importancia tiene para usted el olvido?

-No es importante. Lo que sí es necesario es que hay que reemplazar los recuerdos malos con recuerdos nuevos y buenos que se tengan: se puede hacer, es simplemente pensar positivo.

-Gianni, ¿su técnica es infalible?

-Es infalible cuando es aplicada con método, con inteligencia y con fantasía: es falible cuando no se usa.

Publicado in TDAH en adultos por admin   Julio 11th, 2008

Antonio Damasio

En busca de Spinoza

Neurobiología de la emoción y los sentimientos

 

Ed. Crítica, 2005

 

[…sensations sweet felt in the blood and felt along the heart…

passing even into [your] purer mind in tranquil restoration… ]

(Wordsworth)

 

 

¿Qué son los sentimientos?, p. 85 y ss.

 

         En mi intento por explicar qué son los sentimientos, empezaré planteándome una pregunta al lector: cuando considera cualquier sentimiento que haya experimentado, agradable o no, intenso o no, ¿cuál considera que es el contenido del sentimiento? Adviértase que no estoy preguntando acerca de la causa del sentimiento, ni acerca de su intensidad; ni sobre su valentía positiva o negativa; ni siquiera que pensamientos le vinieron a la mente cuando lo tuvo. Quiero decir realmente el contenido mental, los ingredientes, la materia que constituye un sentimiento.

 

            Con el fin de dejar que siga este experimento mental, permita el lector que le ofrezca algunas sugerencias: piense que está tendido en la arena; el sol del final del día calienta ligeramente su piel, el océano chapotea a sus pies, y oye un murmullo de hojas de pino en algún punto situado detrás de él; además sopla una suave brisa estival, la temperatura ambiente es de 26º C y no hay ni una sola nube en el cielo. Tómese el lector su tiempo y saboree su experiencia. Voy a suponer que no se aburre como una ostra y que, en cambio, se siente muy bien, extraordinariamente bien, como le gusta decir a un amigo mío; y la pregunta es: ¿en qué consiste ese “sentirse bien”? He aquí algunas pistas: quizá la calidez de su piel era confortable, Su respiración era fácil, inspirar y expirar, sin ningún impedimento por parte de ninguna resistencia en el pecho o en la garganta. Sus músculos estaban tan relajados que no podía sentir ninguna tensión en las articulaciones. El cuerpo se sentía ligero, tumbado sobre el suelo etéreo. El lector podía supervisar el organismo como un todo y notar que su maquinaria funcionaba de manera uniforme, sin fallos ni dolor, la simple perfección. Tenía la energía necesaria para moverse, pero de alguna manera prefirió permanecer quieto, una combinación paradójica de la capacidad y la inclinación para actuar y el deleite de la inmovilidad. El cuerpo, por decirlo brevemente, se sentía diferente a lo largo de varias dimensiones. Algunas eran evidentes, y el lector podía identificar realmente su situación. Otras eran más esquivas. Por ejemplo, sentía bienestar y ausencia de dolor, y aunque la ubicación del fenómeno fuera el cuerpo y sus actividades, la sensación era tan difusa que resultaba difícil describir de manera precisa en qué lugar del mismo sucedía aquello.

 

            Y había consecuencias mentales del estado del ser que se acaba de describir. Cuando el lector podía apartar su atención del bienestar absoluto del momento, cuando conseguía resaltar las representaciones mentales que no pertenecían directamente a su cuerpo, descubría que su mente estaba llena de pensamientos cuyos temas creaban una nueva ola de sentimiento placentero. Le venía a la mente la imagen de acontecimientos que anticipaba ansiosamente que serían agradables, y lo mismo ocurría con escenas que le gustó experimentar en el pasado. Asimismo, el lector se daba cuenta de que en su sensación mental era bueno, feliz. […]

            El lector tenía, al igual que le ocurría a Wordsworth en la abadía de Tinern (13 de julio de 1798) “dulces sensaciones sentidas en la sangre y sentidas a lo largo del corazón”, y notaba que “pasaban incluso a [su] mente más pura en tranquila renovación” […sensations sweet flet in the blood and felt along the heart… passing even into [your] purer mind in tranquil restoration… ].

            Lo que solemos considerar como “cuerpo” y “mente” se fundían en armonía. Ahora parecía no existir ningún conflicto. Cualquier término opuesto resultaba ahora menos opuesto.

            Me atrevería a decir que lo que definía la sensación placentera de aquellos momentos, lo que hacía que el sentimiento mereciera el término distintivo de tal y fuera diferente de cualquier otro pensamiento, era la representación mental de partes del cuerpo o de todo el cuerpo operando de una determinada manera. El sentimiento, en el sentido puro y estricto de la palabra, era “la idea de que el cuerpo se encontraba de una determinada manera”. En esta definición, el lector puede sustituir idea por “pensamiento” o “percepción”.

Publicado in TDAH en adultos por admin   Julio 11th, 2008

ANTÓNIO DAMÁSIO, NEUROBIÓLOGO

“Sanarás tu cuerpo desde tu cerebro”

Mi edad no tiene importancia. Nací en Lisboa (Portugal) y vivo en Estados Unidos. Soy neurólogo, director del Instituto del Cerebro y la Creatividad de la Universidad del Sur de California. Estoy casado con Hanna, neurocientífica como yo, con la que trabajo. No tenemos hijos. ¿Ideas políticas? ¿Creencias religiosas? ¡Eso son asuntos privados!

VÍCTOR-M. AMELA - 28/03/2006

- ¿Pensamos también con los pies?

- Ja, ja…, ¡sí, porque pensamos con todo nuestro cuerpo, con todo nuestro ser!

- ¿Qué diría Descartes si estuviese oyéndonos?

- Descartes separó mente y cuerpo, un error que nos ha confundido hasta hoy. Pensar no es una función cerebral aislada.

- ¿En qué sentido nos ha confundido y perjudicado el modelo cartesiano?

- Hemos puesto el énfasis en el proceso cognitivo y hemos marginado las emociones, ¡que son decisivas! Por eso hoy estudio la neurobiología de emociones y sentimientos.

- ¿Por qué es tan decisiva la emoción?

- ¡Porque la mayor parte de nuestra inteligencia se funda en las emociones! Tomamos decisiones basándonos en emociones. Y sin emociones no podríamos comunicarnos.

- ¿Qué me pasaría si me fuese extirpada toda capacidad de emoción?

- Que no podría tomar decisiones, así que no estaría aquí haciéndome estas preguntas y queriendo saber estas cosas… Tendría un comportamiento inadecuado en lo personal y en lo social.

- Así las cosas, ¿soy humano por tener emociones más que por tener pensamientos?

- Somos humanos por tener emociones que entretejen y canalizan nuestros pensamientos. Por eso hoy proclamo ¡siento, luego soy!:es un modelo más exacto y previo al modelo ¡pienso, luego soy! propuesto por Descartes.

- Entonces, ¿cuál es la diferencia entre una emoción y una idea?

- Una emoción es un cambio que se produce en tu cuerpo y en tu cerebro. Y un sentimiento es la idea que tienes de ese cambio. ¡Una idea, pues, es una representación! La representación de una emoción.

- ¿Incluida la idea de mí mismo?

- Sí.

- Entonces…, ¡soy una representación!

- Sí.

- Vaya…

- El sí mismo es una representación basada en el cuerpo y en la información que recibes, lo que precipita en un sentimiento de lo que ocurre.

- Qué viaje de la neurología a la filosofía…

- La filosofía prefiguró la ciencia… Y ya vemos que no cabe separar cuerpo y mente.

- ¿Cómo define usted la mente?

- La mente es el producto de la actividad del cerebro, siendo el cerebro parte de un sistema biológico con el cuerpo. Y por eso la mente es también un producto del cuerpo.

- Entendido: el cerebro es también cuerpo y el cuerpo es también cerebro.

- Un sistema, sí: el organismo nutre de señales al cerebro, que se forma una imagen del organismo para regularlo e influirlo.

- ¿Una imagen?

- Sí, el cerebro tiene esa capacidad: la de simular el cuerpo, el organismo entero.

- ¿Simular? ¿Qué quiere decir eso?

- Que el cerebro es como un computador central capaz de simular estados corporales. Así, muchos sentimientos son eso: simulación de estados corporales.

- Un ejemplo.

- Si yo veo a otro sufrir, ¡mi cerebro tiene la capacidad de simular ese sufrimiento en mí, de recrearlo! Y he ahí un sentimiento.

- ¿Y si veo a otro muy alegre?

- Lo mismo. Yo entiendo al otro porque mi cerebro recrea sensaciones del otro. ¡Y es por eso por lo que podemos comunicarnos!

- Pues si yo dominase bien ese mecanismo…, ¡podría sentirme siempre alegre!

- Lo propuso ya Spinoza: puedes usar tu cerebro para inducirte emociones benéficas.

- ¿La neurobiología explora ese territorio?

- Sí, porque así podrías llegar hasta a sanar tu cuerpo desde tu cerebro, trabajando la representación de los estados corporales.

- ¡Esto es una noticia extraordinaria!

- Corrigiendo esos procesos de representación, un día sanaremos también enfermedades de las emociones - depresiones, adicciones, estrés, sociopatías…- cuyos actuales tratamientos ¡nos parecerán mañana arcaicos!

- ¿Los médicos del futuro serán algo así como unos masajistas de la mente?

- Algo de eso: incluso en patologías cancerosas o infecciosas, el control del estado mental contribuirá a reducir los daños.

- ¿Está hablándome, en suma, de un manejo inteligente de nuestra imaginación?

- Lo prefiguró Spinoza: “La mente humana es la idea del cuerpo humano”… Imaginación es la capacidad de manipular imágenes mentales, sean de un simple objeto o de un complejo sistema religioso o sociopolítico. ¡Y proyectar la imaginación a un objetivo futuro es la mayor singularidad humana!

- Deme consejos para estimular mi mente.

- Le daré uno de oro: prodíguese goces intelectuales, ejercicios mentales que le resulten muy placenteros, como acceder a conocimientos nuevos, gozar de obras artísticas…

- La vida del espíritu, en suma… Y, oiga, ¿son las intuiciones una función mental más?

- En el sentido neurobiológico del que hablamos, por supuesto: la intuición es esa vía de conocimiento por la que podemos alcanzar una conclusión saltándonos etapas intermedias. Estoy estudiando esos procesos…

- ¿Poseemos capacidades cognitivas que aún no hemos sabido desplegar del todo?

- Es muy probable. Por eso ahora estoy enfrascado en el estudio de áreas aún poco exploradas, como las relativas a la creatividad.

- ¿Qué entiende por creatividad?

- La capacidad de inventar ideas nuevas, formas nuevas de hacer las cosas, ya sea en arte, en ciencia, en tecnología, en cultura o en organización social: ¡podríamos llegar a crear unos modos nuevos de relacionarnos, más armoniosos y más satisfactorios!

atencion.org@gmail.com o llama al 646 852 757 entre 12 y 13 horas de lunes a vuiernes

Saludos:
www.atencion.org
Coordinadora. Asesor organizacional.
Responsable de relaciones públicas.
Master en Gestión de proyectos.

Entradas siguientes »